Después de la vivienda, el transporte suele ser el segundo gasto mayor de las familias. Pero a diferencia de los inmuebles, los autos se deprecian rápido. Comprar autos nuevos a crédito o mediante leasing de lujo merma sus ahorros por años.
El costo real de tener un auto va mucho más allá de la cuota mensual. Incluye depreciación anual (15% a 20% los primeros años), seguro, combustible y mantenimiento. En 5 años, un SUV premium puede costarle más de $50,000 en capital irrecuperable.
Para optimizar sus números, compre autos usados fiables, pague en efectivo y consérvelos de 8 a 10 años. Si puede, use transporte público o bicicleta. Destinar el dinero del coche a fondos indexados puede ahorrarle una década de trabajo.