El oro ha sido reserva de valor por milenios. En tiempos de crisis económica, los inversores acuden a los metales preciosos como refugio. Sin embargo, para jubilados enfocados en flujo de caja, el rol del **oro en su cartera** requiere análisis.
La limitación principal del oro es que es un activo no productivo. A diferencia de las acciones (que generan ganancias) o los bienes raíces (que rinden alquileres), el oro no produce flujo de caja. Un lingote sigue siendo el mismo; su retorno depende de que otro pague más en el futuro.
Aunque mantener una pequeña asignación (ej. 5%) reduce la volatilidad durante pánicos bursátiles, depender demasiado del oro puede retrasar su jubilación al restar poder de capitalización a sus activos productivos.