Al construir una cartera pasiva para la jubilación anticipada, elegirá entre fondos indexados y ETFs. Ambos replican índices como el S&P 500 o el MSCI World, pero difieren en su negociación y eficiencia fiscal.
Los ETFs cotizan como acciones durante el día, ofreciendo liquidez inmediata. Los fondos indexados se negocian una vez al día a su valor liquidativo (NAV), siendo ideales para aportaciones automáticas mensuales sin comisiones de corretaje.
La eficiencia fiscal también es clave. En muchas regiones, los ETFs estructuran sus reembolsos para evitar distribuir plusvalías imponibles. Adapte su elección a su bróker, leyes locales y frecuencia de inversión para potenciar el interés compuesto.