En la ruta hacia la independencia financiera, es fácil obsesionarse con las cifras. Sin embargo, si vincula su autoestima directo al saldo de su cartera, la volatilidad del mercado puede causarle angustia psicológica y ansiedad.
Este sesgo es común entre los grandes ahorradores. Una caída del mercado se siente como un fracaso personal. La terapia financiera enseña que el dinero es una herramienta para la libertad, no una medida de su valor como ser humano.
Fomente una vida plena más allá de sus hojas de cálculo. Invierta en relaciones, salud y aficiones creativas sin relación con su dinero. Separar su identidad de sus cuentas le hará fuerte frente a las crisis del mercado.