El concepto de ingreso pasivo suele promocionarse como un atajo sin esfuerzo hacia la riqueza. En realidad, crear un **flujo de caja pasivo** confiable y a largo plazo requiere inversiones iniciales significativas de capital o tiempo.
Las fuentes reales de ingresos pasivos se dividen en dos: financiadas con capital (dividendos, alquileres) y financiadas con esfuerzo inicial (libros digitales, cursos, software). Las primeras son totalmente pasivas una vez creadas, pero requieren acumulación previa.
Comprender esta distinción le ayuda a administrar su tiempo y capital. Modelar sus ingresos pasivos en un simulador completo le ayuda a asegurar su jubilación.