El famoso estudio Trinity estableció que una tasa de retiro inicial del 4%, ajustada por inflación, garantiza la supervivencia de la cartera a 30 años. No obstante, en el FIRE los horizontes son de 40 a 50 años, exigiendo matemáticas más estrictas.
Para asegurar que su capital dure de forma indefinida, muchos expertos recomiendan reducir el SWR al 3.25% o 3.5%. Con estas tasas, la probabilidad de agotar el capital cae a casi cero, incluso en las peores crisis históricas.
Asimismo, aplicar reglas de retiro dinámico (reducir gastos en mercados bajistas) eleva la resiliencia de la cartera. Simule estas variables periódicamente para equilibrar sus metas de ahorro con la máxima seguridad.