El crowdfunding inmobiliario se ha posicionado como un punto medio entre la propiedad física y los REITs de bolsa. Al agrupar capital en internet, pequeños ahorradores acceden a desarrollos comerciales con poco dinero.
Sin embargo, este sector tiene riesgos particulares. A diferencia de los REITs cotizados, son inversiones muy ilíquidas que bloquean su dinero de 3 a 7 años. Además, los impagos en préstamos de desarrollo pueden causar pérdidas de capital.
Si usa plataformas de crowdfunding, limítelas a un porcentaje menor de su patrimonio. Analice los balances, priorice proyectos con bajo apalancamiento y mantenga efectivo líquido en otras cuentas para proteger su plan.