La asignación de activos es el factor más importante para determinar el riesgo y rendimiento de su cartera a largo plazo. Sin embargo, como los activos crecen a ritmos distintos, su asignación se desviará con el tiempo. El **reequilibrio de cartera** es esencial.
Sin reequilibrio, su cartera puede volverse más riesgosa de lo deseado. Por ejemplo, tras una subida de la bolsa, su peso en acciones puede pasar del 80% al 90%, exponiéndole a caídas severas. Reequilibrar le obliga a vender activos ganadores para comprar otros.
Implemente el reequilibrio según un calendario fijo (anualmente) o por límites de desviación (cuando supera el 5%). Modelar esto en un simulador protege su patrimonio de los cambios del mercado.