Los dos motores principales de creación de riqueza en el camino hacia la independencia financiera son los bienes raíces y la bolsa. Ambos activos ofrecen caminos muy diferentes para alcanzar el retiro anticipado.
Los bienes raíces ofrecen el poder del apalancamiento (usar dinero del banco para multiplicar rendimientos) y flujo de caja mensual. Sin embargo, requieren gestión activa. Las acciones brindan pasividad absoluta, liquidez inmediata y diversificación.
La estrategia ideal suele combinar ambos. Construir una base sólida en acciones durante la acumulación y luego apalancar bienes raíces para obtener flujo de caja crea una cartera altamente resistente.